La semana pasada prometí hablar de la curva de tipos; espera, espera, no te duermas aún.

Lo haré. Pero antes necesito que entiendas algo que hace que la curva de tipos tenga sentido. Sin esto, la curva es solo una rareza técnica que pasa de vez en cuando. Con esto, es una señal que vas a saber leer.

Cuando los bonos a 2 años pagan más que los de 30 años, los mercados se ponen nerviosos. Y tienen razón. Pero ¿por qué? Porque el mercado está diciéndote que espera tipos más bajos en el futuro, lo que significa que espera problemas económicos. Los bonos largos bajan de rentabilidad porque la gente corre a refugiarse en ellos.

Ahí está la clave. Los bonos como refugio. Como ancla.

Llevo semanas explicando por qué la renta fija puede perder dinero. Esta semana quiero explicarte por qué sigue siendo imprescindible en casi cualquier cartera bien construida.

El año que el ancla falló

En 2022 la renta fija perdió dinero junto con la bolsa. Ya lo vimos. El Bloomberg Global Aggregate cayó un 16%. Los bonos largos americanos, casi un 48%.

Para mucha gente eso fue la confirmación de lo que sospechaban: que la renta fija estaba rota, que ya no servía, que mejor todo en renta variable.

Esa conclusión es razonable. También es incorrecta.

Porque 2022 fue un caso específico: inflación desbocada más subida de tipos más velocidad de esa subida sin precedentes en décadas. Los dos activos respondieron al mismo shock en la misma dirección. Ocurrió otras veces en la historia. Los años 70. Ciertos periodos de estanflación. Siempre es la excepción.

Hice el backtest completo. 54 años de datos. Enero 1972 a abril 2026. Una cartera 60% bolsa americana y 40% bonos del Tesoro a plazo intermedio (no cometas el error, como hace algún roboadvisor de añadir corporativos o bonos basura), comparada con 100% bolsa. Rebalanceo anual, dividendos reinvertidos.

Lo que dicen 54 años de datos

Rentabilidad anualizada de la cartera 60/40: 9,39%. La de 100% bolsa: 10,81%.

Sí, la bolsa pura ganó más. 1,42 puntos porcentuales más al año.

Pero ahora mira lo que costó esa diferencia.

Volatilidad anualizada del 60/40: 9,61%. De la bolsa pura: 15,26%. Un 60% más de volatilidad.

Rentabilidad extra de la bolsa pura: 1,42 puntos porcentuales al año.

Más de la mitad de riesgo adicional para ganar punto y medio más de rentabilidad. Tú decides si el intercambio vale la pena.

Caída máxima del 60/40: -28,03%. De la bolsa pura: -50,97%. Casi el doble de caída para llevarse algo más de rentabilidad.

Y en los momentos que más importan:

En la crisis subprime de 2007-2009, la cartera 60/40 cayó un -28,03%. La bolsa pura, un -50,97%. Y mientras la bolsa tardó más de cuatro años en recuperar máximos, el 60/40 los recuperó en menos de dos.

En el crash de las puntocom de 2000-2002, la 60/40 cayó un -19,34%. La bolsa pura, un -44,82%.

En el lunes negro de 1987, la 60/40 cayó un -19,43%. La bolsa pura, un -29,78%.

En COVID, marzo de 2020: -9,85% frente a -19,63%.

El Sharpe Ratio del 60/40, que mide cuánta rentabilidad obtienes por cada unidad de riesgo que asumes, fue de 0,52. El de la bolsa pura, 0,46. Durante 54 años, el 60/40 fue más eficiente. Más rentabilidad por cada punto de riesgo asumido.

Por qué importa más de lo que parece

No estoy defendiendo el 60/40 como si fuera la cartera perfecta. No lo es. Hay momentos, como 2022, en que falla.

Lo que defiendo es esto: el ancla no está para eliminar las tormentas. Está para que no te arranque del sitio cuando llegan.

La diferencia entre perder un 50% y perder un 28% no es solo matemática. Es psicológica. Un inversor que en marzo de 2009 tenía un -28% podía mantenerse. Podía incluso rebalancear y comprar bolsa barata. Uno que tenía un -50% estaba paralizado, o había vendido.

Quien aguantó y rebalanceó en 2009 capturó la mayor subida del mercado de los últimos 30 años. Quien vendió no.

Ahí está el valor real del ancla. No en los números de rentabilidad. En la capacidad de permanecer invertido cuando todo duele.

El dato que nadie te cuenta sobre el tiempo

Hay una forma de ver los datos que cambia cómo piensas en todo esto.

Los rolling returns (los tienes al final del informe) miden cuánto habrías ganado o perdido en cualquier periodo de X años de la historia, empezando en cualquier momento. No el mejor año ni el peor. Todos los periodos posibles.

Mira lo que pasa con la bolsa pura. Si elegías cualquier año al azar para empezar y aguantabas 5 años, el peor resultado posible en 54 años de historia fue perder un -6,73% anualizado. Con 10 años, el peor resultado posible todavía fue negativo: -3,51% anualizado.

Diez años invertido en bolsa y podías acabar perdiendo dinero. No es hipotético. Ocurrió.

Con el 60/40 el resultado cambia de forma llamativa. Con 5 años, el peor resultado posible fue -1,15%. Con 7 años, el peor resultado posible de todos los periodos de 7 años en 54 años de historia fue +1,00%. Positivo.

A partir de 7 años con el 60/40, en ningún periodo histórico habrías acabado perdiendo dinero.

Con la bolsa pura ese umbral no aparece ni a 10 años.

La renta fija no te hace más rico en los buenos tiempos. Te hace más probable acabar en positivo cuando el momento de entrada no fue el ideal, que es exactamente lo que le pasa a la mayoría de los inversores reales.

(Fuente: Portfolio Visualizer, rolling returns enero 1972 - abril 2026. Resultados hipotéticos. Rentabilidades pasadas no garantizan resultados futuros.)

El ancla funciona ahora mismo

Mientras escribo esto, en lo que va de 2026, la cartera 60/40 cae un -2,68%. La bolsa americana pura cae un -4,37%.

El ancla está haciendo su trabajo. Con guerra, con volatilidad, con incertidumbre macro. Sin que nadie lo esté contando.

La correlación mensual entre bolsa americana y bonos del Tesoro a plazo intermedio durante los 54 años analizados es de 0,10. Prácticamente cero. No siempre se mueven en dirección contraria, pero tampoco se mueven juntos. Eso es lo que hace que la combinación funcione.

El informe completo con los 54 años de datos, drawdowns por crisis y ratios de riesgo está aquí:

Informe Cartera 60-40.pdf

Informe Cartera 60-40.pdf

779.04 KBPDF File

Esta semana en datos

  • 9,39% vs 10,81% — CAGR anualizado del 60/40 frente a 100% bolsa. 1,42 puntos de diferencia. El precio de la mitad de la volatilidad. (Portfolio Visualizer, 1972-2026)

  • -28,03% vs -50,97% — caída máxima histórica de cada cartera. El 60/40 nunca llegó a perder la mitad de su valor. La bolsa pura sí. (Portfolio Visualizer)

  • 0,52 vs 0,46 — Sharpe Ratio del 60/40 frente a bolsa pura. Más rentabilidad por cada punto de riesgo durante 54 años. (Portfolio Visualizer)

  • 7 años vs nunca — con el 60/40, ningún periodo histórico de 7 años acabó en negativo. Con bolsa pura, incluso a 10 años hubo periodos con pérdidas. El ancla no te hace más rico. Te hace más probable no perder. (Portfolio Visualizer, 1972-2026)

Laura llevaba 11 años con su plan de pensiones donde le dijo el banco que lo pusiera.

Cuando lo analizamos en el Taller, descubrió que pagaba un 1,8% anual en comisiones y que su "parte de bonos" era en realidad un fondo garantizado al 0,9% TAE.

Reorganizó su cartera en tres semanas: ETF de renta variable global más bonos indexados de gobierno. La diferencia en comisiones: más de 2.100€ al año.

Si tienes un plan de pensiones, un fondo de renta fija o una cartera que no has revisado en años, probablemente haya un Laura dentro de tus números.

En el Taller K de junio aprendes a construirla tú mismo. Con tus números, con los criterios correctos, sin depender de nadie que cobre por dártelos.

Quedan 6 plazas.

Buen domingo.

P.D. La semana que viene, algo práctico: cómo comprar renta fija sin cometer los errores habituales. ETF, fondo, bono directo. Y por qué no toda la renta fija sirve para lo mismo, aunque tu roboadvisor te diga que sí.

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