La semana pasada te prometí hablar del sesgo doméstico.
Ese nombre técnico que usan los académicos para describir algo que hace el 80% de los inversores del planeta: meter la mayor parte de su dinero en el mercado de su propio país.
Los españoles en España. Los japoneses en Japón. Los americanos en Estados Unidos.
Y yo te iba a contar la historia de Japón, del IBEX, de por qué invertir solo en lo que conoces es una trampa.
Pero esta semana he cambiado de opinión.
Porque la versión más peligrosa del sesgo doméstico en 2026 no es el español que invierte en España. Es algo que está pasando a escala global y que afecta directamente a gente como tú y como yo.
Todo el mundo quiere estar en el S&P 500.
Y eso, amigo mío, es exactamente el problema.
Comprar el billete ganador
En julio de 1999, Gallup y Paine Webber hicieron una encuesta a inversores americanos. Les preguntaron cuánto esperaban ganar en bolsa los próximos 10 años.
Los novatos, con menos de cinco años de experiencia, dijeron un 22,6% anual. Los veteranos, con más de veinte años invirtiendo, dijeron un 12,9%.
¿Sabes cuánto dio el S&P 500 en la siguiente década?
-0,95% anual.
No un cero. Negativo. Diez años perdiendo dinero. Con dividendos reinvertidos. Total return. El dato es de Dimensional Fund Advisors.
100.000 dólares invertidos el 1 de enero de 2000 valían 90.934 el 31 de diciembre de 2009.
Si le sumas la inflación del periodo, que fue del 28% según el Bureau of Labor Statistics, tu poder adquisitivo real cayó más de un tercio.
Una década entera. Perdiendo dinero. En el índice más famoso del mundo.
Pero eso no lo recuerda nadie. Porque lo que recuerda la gente es lo que pasó después.
La memoria selectiva
De 2010 a 2025, el S&P 500 dio un 14,1% anualizado. Solo dos años negativos en dieciséis. Las caídas de 2020 y 2022 se recuperaron en meses. Un paseo triunfal.
Y claro. Todo el mundo quiere estar ahí.
Si le preguntas hoy a cualquier inversor minorista dónde meter su dinero, te dice S&P 500. Si le preguntas a tu cuñado, te dice S&P 500. Si le preguntas a medio Twitter financiero, te dice S&P 500. Porque es lo que ha funcionado. Y nuestro cerebro está cableado para pensar que lo que ha funcionado seguirá funcionando.
Se llama sesgo de recencia. Y es el mismo mecanismo que hacía que los inversores de 1999 esperaran un 22% anual para siempre.
Mira. Yo no sé qué va a hacer el S&P 500 los próximos 10 años. Tú tampoco. Tu asesor tampoco. El de YouTube tampoco. Nadie lo sabe.
Pero sí sé una cosa: comprar lo que más ha subido pensando que va a seguir subiendo es exactamente lo mismo que comprar el último número premiado de la lotería esperando que vuelva a tocar.
Y los mercados no funcionan así.
El espejo de las décadas
Te voy a poner unos números que parecen un error de imprenta. No lo son.
Rentabilidades anualizadas por década (total return, en dólares):
2000-2009: Los mercados emergentes (MSCI Emerging Markets) dieron un +10,1%. La bolsa internacional desarrollada (MSCI EAFE) un +1,6%. El S&P 500 un -0,95%.
2010-2025: El S&P 500 dio un +14,1%. La bolsa internacional desarrollada un +7,2%. Los mercados emergentes un +5,1%.
¿Lo ves?
El ranking se invierte.
Lo que fue primero en una década pasa a ser último en la siguiente. Lo que nadie quería en 2009 fue la estrella de 2010-2025. Y lo que todo el mundo quería en 1999 fue un desastre durante diez años.
Esto no es una anécdota. Hartford Funds tiene los datos desde 1975, comparando el S&P 500 con el MSCI World ex-USA usando rentabilidades móviles a cinco años. El ciclo medio de liderazgo entre bolsa americana e internacional dura unos 8 años. A veces se estira.
¿Cuánto lleva el ciclo actual de dominio americano?
14 años y medio. El más largo registrado desde que hay datos.
No estoy diciendo que vaya a girar mañana. Pero decir "el S&P 500 es lo único que necesito" cuando estás en el ciclo de dominio más largo de la historia es como decir "nunca llueve aquí" después de 14 años de sequía.
La película que ya hemos visto
En los años 80, había un mercado que parecía imbatible. Sus empresas dominaban los rankings mundiales. Siete de las diez mayores empresas del mundo por capitalización eran suyas: NTT, Industrial Bank of Japan, Sumitomo, Fuji Bank, Dai-Ichi Kangyo, Mitsubishi Bank y Nomura Securities. Japón representaba el 45% de la capitalización bursátil mundial frente al 33% de Estados Unidos.
Los inversores de todo el planeta hacían cola para entrar. El consenso era que su modelo económico era simplemente superior al de todos los demás.
El Nikkei cerró a 38.915 puntos el 29 de diciembre de 1989.
Tardó 34 años en volver a ese nivel. No fue hasta el 22 de febrero de 2024, cuando cerró a 39.098.
Con dividendos incluidos, el MSCI Japan dio un 1,1% anualizado durante esos 34 años según el análisis de David Stein en Money for the Rest of Us. Mientras, el mercado americano daba más de un 9%.
¿Te suena el argumento de "sus empresas son las mejores del mundo, su modelo es superior, el talento va hacia allí"?
Se decía de Japón en 1989. Se dice de Estados Unidos en 2026.
No estoy comparando directamente ambas situaciones. Japón tenía una burbuja inmobiliaria brutal y cotizaba a un PER de 52 según datos del índice MSCI Japan. Estados Unidos hoy cotiza a un PER de 29. Son cosas distintas.
Pero la lección es la misma: cuando todo el mundo está en el mismo lado del barco, el barco se vuelca. No necesitas que EE.UU. sea Japón para que concentrar todo ahí sea una mala idea.
Y la rotación ya empezó
En 2025, el MSCI World ex-USA subió un 32,6% en dólares según la ficha oficial de MSCI. El S&P 500 dio un 17,9% en total return según S&P Dow Jones Indices.
Europa, Japón, emergentes. Todo por delante de Estados Unidos por primera vez en muchos años.
¿Va a seguir? No lo sé. Y eso es exactamente mi punto.
La diversificación no es una estrategia de cobardes. Es la única respuesta honesta a la pregunta "¿qué va a pasar los próximos 20 años?"
Nadie. Lo. Sabe.
Y cuando no sabes, compras todo. El S&P 500 incluido, claro. Pero con su peso justo dentro de un índice global. No como apuesta única.
El sesgo doméstico tiene muchas caras
El español que tiene el 60% de su dinero en fondos de bolsa española cuando España pesa menos de un 1% en el índice MSCI World según la ficha del iShares MSCI World ETF. Sobreexposición de 60 veces.
El japonés de 1989 que tenía todo en el Nikkei porque "Japón es el futuro."
Y el inversor de 2026 que tiene el 100% en el S&P 500 porque "es lo que hay que hacer."
Todos están haciendo lo mismo. Apostando a que un solo mercado va a ser el ganador durante los próximos 20 o 30 años de su vida.
Puede ser. Pero las probabilidades no están de su lado.
La semana pasada te demostré que ni los mejores gestores profesionales del planeta pueden elegir las acciones ganadoras. Esta semana te estoy diciendo algo parecido pero más gordo: tampoco puedes elegir el país ganador. Ni la región. Ni la década.
Solo puedes comprar todo y dejar que el mercado haga su trabajo.
Eso sí lo puedes hacer. Y es mucho más fácil de lo que piensas.
📥 Y si no te lo crees, descarga esto
He cogido $10.000, los he metido en el S&P 500 en septiembre de 1999 y he esperado hasta marzo de 2009. El peor escenario posible. Dos crashes. Una década de infierno.
Después he hecho lo mismo con dos carteras diversificadas reales: la Cartera K7 Geográfica y la Cartera K7 Sectorial.
Los resultados están en este PDF. Dos carteras frente al SP500 en su peoro década. Todos los números. Sin trampa.
Solo te adelanto uno: donde el S&P 500 te devolvió $7.093, una de las carteras te devolvió $16.092.
→ Descarga el Portfolio Report completo aquí:
Si quieres aprender a construir carteras como estas con tus propias manos, eso es exactamente lo que hacemos en el Taller K. Quedan plazas en junio.
Por cierto…
Si te gusta leer, necesitas leer Fuck You Money de mi amigo Joan Tubau.
No va de hacerte millonario. Va de tener el colchón suficiente para poder decir que no. A un jefe que te humilla. A un cliente que te explota. A una vida que no has elegido.
Si llevas semanas pensando "vale, Pablo, ¿pero para qué quiero yo todo esto?", aquí tienes la respuesta.
Esta semana en LinkedIn
Si conoces a alguien que tiene todos sus ahorros en el S&P 500 porque "es lo que ha funcionado", reenvíale esto. No para que venda. Para que entienda que una sola apuesta, por buena que parezca, sigue siendo una sola apuesta.
Buen domingo.
Pablo ([email protected])
PD: Ya sabes qué comprar y por qué. La semana que viene te cuento cómo comprarlo sin que te cobren un ojo de la cara. Se llama ETF. Y es más sencillo de lo que crees.


