Me llegó un email con cinco "oportunidades de inversión".
Lo leí tres veces. No porque fuera complejo. Sino porque no podía creer que alguien firmara algo así con su nombre real.
El email contenía cinco "oportunidades de inversión" que esta persona le estaba recomendando a su “cliente”. A alguien que confiaba en él.
Al final de la newsletter te comparto 7 “redflags” que debes grabarte a fuego para evitar caer en las trampas de las comadrejas.
He anonimizado el email para proteger a quien me lo compartió, pero puedes leerlo entero aquí:

