El otro día me escribió un suscriptor con una pregunta que parece sencilla pero esconde una trampa enorme.

"Pablo, ¿el oro es buen activo o mal activo?"

Le respondí con otra pregunta: "¿En qué década?"

Porque esa es la trampa. El oro no es un activo bueno ni malo. Es un activo bipolar. Tiene décadas en las que parece el mejor invento de la humanidad y décadas en las que parece una estafa piramidal de 5.000 años.

Hoy os voy a contar la historia completa. 54 años. 5 periodos. Sin filtros. Y quiero que te imagines que estás ahí. Que es tu dinero. Que abres el periódico cada mañana y ves lo que ven tus ojos. Porque los datos son fáciles de leer a pasado. Lo difícil es vivirlos.

He preparado un informe con todos los números, tablas y gráficos para descargar al final. Aquí va la película.

Capítulo 1: Los años 70 — Cuando el oro fue Dios

Imagina que es 1972. Tienes 30 años, un trabajo estable y ahorros. Nixon acaba de romper el patrón oro. Nadie sabe muy bien qué significa eso. Llegan las crisis del petróleo. La gasolina se triplica. La inflación supera el 10%. Tu sueldo no sube ni la mitad.

Si metiste tus ahorros en el S&P 500, estás perdiendo dinero en términos reales. Un 4,55% anual nominal suena bien hasta que le restas una inflación del 8%. Estás yendo para atrás. Y tu Sharpe ratio es de -0,05. Negativo. Tu inversión "segura" en bolsa americana te está empobreciendo.

El oro mientras tanto se multiplica por 11. Un 36% anual. El vecino que compró oro te mira por encima del hombro. Tu cuñado te dice "te lo dije".

Pero cuidado. Ese mismo vecino perdió un 44% entre el 75 y el 76. En año y medio se comió casi la mitad. Si no aguantó, se bajó del tren justo antes de la mayor subida.

¿Y si hubieras tenido un 80% en S&P y un 20% en oro? Un 12,94% anual. Drawdown del 26%. Casi la mitad de caída que cualquiera de los dos solos. Dormías bastante mejor que los puristas de un solo activo.

Capítulo 2: Los años 80-90 — El desierto dorado

Ahora imagina que es 1980. Acabas de vivir la mejor década del oro de la historia. Todos tus amigos hablan de él. Los periódicos dicen que es el activo del futuro. Compras más.

Error.

El oro cae. Y cae. Y sigue cayendo. Durante veinte años.

-2,80% anual. Tus $10.000 se convierten en $5.669. Y la caída máxima llega al -61,78%. Pero lo peor no es la caída. Lo peor es el tiempo. 18 años y 11 meses bajo el agua. Casi 19 años esperando a recuperar lo que pusiste.

Piénsalo. Compraste oro en 1980 con 35 años. No volviste a ver tu dinero hasta que tenías 54. Tus hijos pasaron de bebés a universitarios. Tú seguías en negativo.

No existe ningún ser humano que aguante eso sin vender. Ninguno.

Mientras tanto, el S&P 500 multiplicó por 25. Tu vecino que estaba en bolsa ahora conduce un BMW. Y tú sigues mirando el precio del oro cada mañana preguntándote si hoy será el día. No lo es. Nunca lo es. Durante 19 años.

La 80/20 dio un 13,73% anual. El oro le restó rentabilidad, sí. Pero solo 4 puntos. A cambio, 7 puntos menos de caída máxima (-23.10% vs -29.78%). Y sobre todo: nunca tuviste que vivir ese desierto de 19 años mirando un activo muerto. Porque tu cartera seguía creciendo.

Capítulo 3: 2000-2011 — La venganza

Es el año 2000. Llevas 20 años viendo cómo la bolsa sube sin parar. Un 17% anual. Tú y todo el mundo estáis 100% en acciones. ¿Oro? ¿Ese activo que lleva dos décadas perdiendo dinero? Estás loco.

Y entonces estalla la burbuja punto com. Y luego Lehman Brothers. Y luego la crisis subprime.

El S&P 500 da un 0,46% anual durante 12 años. Doce años para ganar 565 dólares. Si cuentas la inflación, has perdido dinero. Otra vez.

Y el drawdown. -50,97%. La mitad de tu patrimonio. Tu plan de jubilación, partido en dos. Tu mujer te pregunta si no deberías vender. Tu madre te llama preocupada. En la tele solo salen noticias de bancos quebrando. Y tú llevas meses sin dormir bien.

Mientras tanto, el oro sube un 14,74% anual. Se multiplica por 5. El tipo que todos llamaban loco en el 2000 por comprar "ese activo muerto" ahora es el más listo de la sala.

La 80/20: positiva. Un 3,61% anual. No es para tirar cohetes. Pero convirtió $10.000 en $15.311 mientras el que iba 100% en bolsa seguía en $10.565. Y lo más importante: cayó -39,69% frente a -50,97%. Once puntos menos. Once puntos que son la diferencia entre aguantar y llamar al broker a las tres de la mañana para vender todo.

Capítulo 4: 2012-2017 — La trampa de la calma

El periodo más peligroso de todos. Y parece el más inofensivo.

El S&P sube en línea recta. 15,66% anual. Sharpe de 1,55. Llevas 5 años ganando dinero casi todos los meses. Te sientes invencible. "¿Para qué necesito oro? ¿Para qué diversificar?"

El oro se hunde un -40,97%. Tres años cayendo sin parar.

Este es el momento donde más gente abandona su plan. No en las crisis. En las calmas. Porque en las crisis tienes miedo y no te mueves. Pero en las calmas te sientes listo. Y la gente lista toma decisiones. Malas decisiones. Como quitar el oro de la cartera porque "no hace nada".

Los que lo hicieron en 2015 se perdieron lo que viene a continuación.

Capítulo 5: 2018-Hoy — El regreso

COVID. Inflación disparada. Guerra en Europa. Aranceles. Tipos de interés montaña rusa. Incertidumbre máxima.

El oro vuelve. Un 17,90% anual. Y la cartera 80/20 bate al S&P solo. Otra vez.

15,09% anual frente a 13,98%. Menos volatilidad. Menos caída. Mejor Sharpe.

Los que quitaron el oro en la calma del 2015 se lo están comiendo con patatas. Los que aguantaron el desierto de 2012-2017 ahora cobran el seguro.

El patrón

¿Ves lo que ha pasado en 54 años?

El S&P y el oro se turnan. Cuando uno brilla, el otro se arrastra. Nunca están bien los dos al mismo tiempo de forma sostenida. Y nunca están mal los dos al mismo tiempo.

Los 70s: gana el oro, pierde el S&P. Los 80-90: gana el S&P, pierde el oro. Los 2000s: gana el oro, pierde el S&P. 2012-2017: gana el S&P, pierde el oro. 2018-hoy: ganan los dos. Pero el oro más.

La 80/20 nunca tuvo una década perdida. Nunca. Su peor periodo fue un 3,61% anual. Positivo. Siempre positivo. Con inflación, crisis, guerras, pandemias y cisnes negros de todos los colores.

Y ahora la pregunta del millón

Después de soltar todo esto, hay un elefante en la sala. Lo sé. Lo estás pensando.

"Pablo, ¿qué va a pasar?"

Te voy a dar la respuesta más honesta que puedo darte: no tengo ni puta idea.

Y dirás: vaya gurú de mierda.

Pues sí. Como gurú está claro que no me voy a ganar el pan. Pero como gestor cuantitativo, después de más de 20 años haciendo esto, creo que puedo decir que no se me da mal del todo.

Y lo que 20 años me han enseñado es precisamente esto: no se trata de acertar. Se trata de resistir.

De ser persistente. De tener paciencia. De olvidarte de intentar tener siempre en cartera el activo perfecto. Eso solo es posible a pasado. A futuro ni tu cuñado lo sabe.

Mira los 5 capítulos que acabas de leer. En cada periodo había un activo que parecía obvio A POSTERIORI. El oro en los 70s. El S&P en los 80-90. El oro en los 2000s. El S&P en 2012-2017. Ahora parece fácil. Ahora parece que "estaba claro".

No estaba claro. No lo estaba entonces y no lo está ahora.

El que en 1999 estaba 100% en S&P 500 pensaba que era un genio. Llevaba 20 años ganando un 17% anual. ¿Para qué iba a comprar oro, ese activo muerto que llevaba dos décadas perdiendo dinero? Le habría parecido una locura. Una estupidez. "El oro está acabado."

Tres años después llevaba un -45% y el oro subía como un cohete.

¿Y el que en 2011 compró oro porque llevaba una década subiendo un 15% anual? Mismo error, espejo opuesto. Tres años después, -41%.

Ese es el juego. Y la única forma de no perderlo es no jugarlo. No intentes adivinar qué activo va a ganar la próxima década. No puedes. Nadie puede. En su lugar, ten los dos. Acepta que uno de ellos te va a parecer un lastre durante años. Y confía en los 54 años de datos que te dicen que ese lastre, llegado el momento, te salvará la vida.

Si te sirve de consuelo: para que el oro llegara en términos reales a los niveles que alcanzó en 1980, aún le quedaría mucho recorrido. Pero me remito a lo anterior. No tengo ni puta idea de lo que va a pasar. Y desconfía de cualquiera que te diga que sí la tiene.

Todo lo que acabas de leer — los 5 capítulos, las décadas perdidas, por qué un activo "peor" mejora el conjunto, por qué no se trata de acertar sino de resistir — es exactamente lo que trabajamos en el Taller K.

Si quieres aprender a construir tu cartera para confiar en ella y que el camino sea lo más suave posible. Con datos, no con intuición. Puedes apuntarte al taller de junio.

Más de 260 personas ya saben lo que es diseñar una cartera bien diversificada, eficiente en costes y eterna.

He preparado un informe completo con todos los datos, tablas y métricas de los cinco periodos. 54 años de historia. Lo puedes descargar aquí:

Informe_54_Años_de_Oro_ElProyectoK.pdf

Informe_54_Años_de_Oro_ElProyectoK.pdf

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Si alguien que conoces te ha dicho esta semana que "el oro es una mierda" o que "el oro es lo único que funciona", reenvíale esta newsletter. Los dos están equivocados. Y los dos tienen razón. Depende de la década.

La única verdad que aguanta 54 años es que la combinación siempre gana. No por magia. Por matemáticas. Y por paciencia.

Nos vemos el domingo.

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